En tiempos pasados, los pozos eran la principal fuente de agua, seguidos por la llegada de los acueductos romanos, las cisternas subterráneas y todas las demás formas de almacenamiento de agua potable que se han desarrollado a lo largo de los siglos. Desde siempre, el ser humano ha construido recipientes para el agua potable o para recoger el agua de lluvia.
A medida que el estilo de vida se ha vuelto más complejo y exigente, la producción industrial se ha adaptado, y lo mismo ha ocurrido con las cisternas para el almacenamiento de agua. De las cuevas naturales hemos evolucionado a las cisternas flexibles autoportantes, cuya flexibilidad de uso se adapta perfectamente a un mundo en constante cambio.
Ya hemos hablado de los distintos usos de las cisternas flexibles, pero uno de los más importantes es el que concierne al almacenamiento de agua, potable o no, para usos domésticos e industriales.
Cisternas para situaciones de emergencia en el ámbito civil
Ya no es inusual escuchar sobre copiosas nevadas, deslizamientos de tierra, terremotos o inundaciones o mal tiempo que aislan comunidades enteras o pequeñas islas. En estos casos, recurrir al agua almacenada previamente en un tanque es esencial para la supervivencia.
Hidratarse, cocinar (y por ende alimentarse), lavarse puede convertirse en un problema significativo en caso de aislamiento prolongado y contar con una reserva almacenada en un contenedor para agua potable puede marcar la diferencia.
En ciertos casos, la dificultad de acceso al agua puede desencadenar situaciones realmente graves. Pensemos, por ejemplo, en los hospitales, donde las categorías más vulnerables (personas enfermas, ancianos y niños) se verían aún más afectadas por la escasez de este recurso esencial. Además, estamos hablando de lugares donde la higiene es un factor imprescindible y el agua utilizada para garantizar la limpieza de ambientes y estructuras es indispensable. Asimismo, no puede faltar el agua necesaria para la higiene del personal sanitario que debe operar o lavarse después de haber estado en contacto con los pacientes.
Cisternas para situaciones de emergencia en el ámbito comercial
Pero también para las empresas, la falta de agua puede convertirse en un problema serio. Tanto para las grandes empresas que se ocupan de bienes alimentarios (como las industrias de dulces o las que producen bebidas y jugos de frutas, por ejemplo) como para las pequeñas realidades y los talleres artesanales. El agua no solo se utiliza como ingrediente, sino también en las operaciones de limpieza e higiene. Un ejemplo es el agua que se utiliza para lavar pescados y mariscos en la industria pesquera o la empleada en procesos operativos como la calefacción o la congelación.
Pero la casuística de las necesidades industriales no se detiene aquí. Ya hemos tratado el ejemplo de las lavanderías industriales, pero, incluso sin entrar en detalles, podemos considerar que, muy a menudo, el agua se utiliza para enfriar ciertas maquinarias cuyo trabajo, de otro modo, podría sobrecalentar las partes que componen el sistema. El riesgo, en este caso, es comprometer la calidad del producto en proceso o incluso dañar la máquina. Naturalmente, ahora no estamos hablando de tanques para agua potable, pero la versatilidad de las cisternas flexibles permite utilizarlas para almacenar tanto el agua adecuada para usos alimentarios e higiénicos como el agua de lluvia o de cualquier otra índole no potable.
El sector de la construcción y los múltiples usos de las cisternas móviles
Justamente esta versatilidad hace que los tanques para el almacenamiento de agua potable no solo sean útiles en casos de emergencia. Hay sectores laborales en los que se emplean en la práctica diaria.
Uno de estos es el sector de la construcción, en el cual las cisternas flexibles autoportantes se vuelven importantes para las múltiples funciones que pueden desempeñar. Pueden ser empleadas para:
- Recoger y almacenar el agua de lluvia que sirve para preparar el hormigón
- El recupero de los líquidos derivados de las excavaciones
- Las pruebas de carga estáticas
- El recupero de aguas de lavado dentro de un edificio
La necesidad de almacenar agua es transversal, ya que concierne a realidades extremadamente heterogéneas y diversas entre sí. Justamente por esto, las cisternas flexibles son la respuesta más eficiente a la necesidad de almacenar agua, potable y no, para tenerla prontamente a disposición cada vez que sea necesario, cualquiera que sea el campo de aplicación.
Están disponibles en diversos formatos y pueden ser utilizadas para propósitos diferentes. Visita el sitio para descubrirlos todos.