Los vertederos son espacios destinados al depósito de residuos procedentes de las actividades humanas, que no han podido ser reciclados de modo que puedan reutilizarse también para la producción de energía. Generalmente, los residuos se clasifican como peligrosos, no peligrosos o inertes, pero existe un aspecto oculto en los vertederos: la formación de lixiviado. ¡Descubramos juntos qué es y cómo se gestiona el almacenamiento de este tipo de residuos líquidos!
¿Qué es el lixiviado?
El término lixiviado se refiere a un líquido que se genera por la infiltración de agua en la masa de residuos, su descomposición o también por la compactación de los mismos. La producción de este líquido viscoso varía según varios factores: la pluviosidad, ya que a más precipitaciones, mayor será la infiltración y, por ende, la formación de lixiviado; la temperatura, puesto que el frío puede inhibir este proceso; y la composición de los residuos, donde una alta humedad incrementará su producción mientras que un alto grado de compactación la reducirá.
La composición química del lixiviado varía según el tipo de residuo del que proviene, generalmente está compuesto mayoritariamente por soluciones de metales. Por esta razón, las normativas vigentes establecen que debe ser recolectado y posteriormente tratado adecuadamente en el mismo vertedero o en plantas autorizadas, dado que resulta ser altamente contaminante si se libera en el medio ambiente.
¿Cómo se realiza normalmente el almacenamiento de estos particulares residuos líquidos?
Usualmente, el lixiviado se recoge en altos tanques o en pozos conectados en serie, donde se instalan electrobombas para la extracción del líquido, activadas automáticamente cuando el nivel alcanza los sensores de referencia adecuados. El fluido extraído se canaliza mediante tuberías hacia grandes tanques sobre el suelo o a depósitos de almacenamiento, de donde se extrae periódicamente y se transporta con camiones cisterna especiales hacia las plantas autorizadas para su eliminación.
¿Cómo optimizar el almacenamiento de lixiviado?
Simple, con Eco Tank!
Producimos innovadores tanques blandos que pueden funcionar como contenedores para la recolección de residuos líquidos especiales provenientes de los vertederos. Son depósitos fabricados en tejido de poliéster de alta tenacidad completamente revestido en PVC, tratado contra los rayos UV y capaces de resistir a los más extremos cambios de temperatura.
Están disponibles en diversas medidas y capacidades, hasta un máximo de 500 m3, además de ser perfectamente herméticos para prevenir la dispersión en el medio ambiente de las sustancias contaminantes que contienen. Están equipados con un set de racorería estándar que incluye un par de boquillas de carga/descarga, un par de válvulas de bola para el llenado/vaciado, una válvula "demasiado lleno" para la ventilación, dos portamangueras para tuberías y dos adaptadores para tuberías, además, se pueden instalar otras válvulas, tuberías, válvulas hidráulicas, ventilaciones y desagües según las necesidades específicas.
Los tanques blandos Eco Tank no requieren de ningún tipo de mantenimiento o tratamiento durante el año, pueden ser instalados en cualquier contexto y son prácticos para mover. De esta manera, pueden ser llenados de lixiviado y, sin la ayuda de camiones cisterna especiales, el líquido puede ser transportado hacia el destino final para su eliminación.
El almacenamiento del lixiviado y de los residuos líquidos de vertedero nunca ha sido tan simple! Visita nuestro sitio Cisternemorbide.it y contáctanos para obtener más información!
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