Las cisternas para la recolección del agua pueden servir para diversos fines. Entre ellos, los más destacados son:
- Conservación del agua de lluvia
- Almacenamiento de recursos hídricos para fines agrícolas
- Reserva de agua potable para uso doméstico
- Acopio de recursos hídricos para su uso en embarcaciones
Además de las cisternas para agua, también existen tanques especiales, diseñados para almacenar otros tipos de líquidos o fluidos, tales como:
- Tanques para recolectar gasóleo en exteriores
- Depósitos para la conservación y preservación del vino
- Tanques de acero inoxidable para mantener y preservar el aceite de oliva virgen extra
- Recipientes para recoger aditivos del hormigón armado
Cisternas ayer y hoy
Desde hace siglos, los tanques se utilizan para almacenar agua y otros líquidos: el primer tanque de la historia fue construido en piedra y rápidamente fue reemplazado por materiales más adecuados, como la madera y la cerámica. Hoy en día, estos materiales han sido sustituidos mayoritariamente por el acero inoxidable, derivados del plástico, cemento y fibra de vidrio. La piedra aún se utiliza.
La elección de los materiales es crucial, ya que cada uno se adapta mejor o peor a la conservación de determinados líquidos.
Los tanques dedicados al agua
El agua es susceptible a la contaminación por agentes externos como bacterias, virus, algas, polvo y minerales. Por esta razón, los materiales para construir las cisternas para la recolección del agua deben cumplir con estándares de calidad muy precisos.
Como se mencionó anteriormente, hoy los materiales más populares para la fabricación de los tanques son algunos derivados del plástico como el polipropileno y el polietileno, el acero y la fibra de vidrio.
En particular, las cisternas para el agua de lluvia deben ser fabricadas con materias primas resistentes a los agentes atmosféricos y a los rayos UV. El polipropileno es perfecto en este caso, así como el material mixto acero-polietileno. Ambos tipos de cisternas son capaces de resistir altas temperaturas sin dañar el agua almacenada en su interior: lo que puede marcar la diferencia en la elección es el precio, ya que las prestaciones son prácticamente idénticas.
La resistencia a las bajas temperaturas
Las cisternas para agua de lluvia están diseñadas para resistir tanto a altas como a bajas temperaturas; sin embargo, es posible tomar algunas precauciones adicionales para evitar daños en caso de heladas y temperaturas muy bajas.
Dado que los tanques tienen una amplia capacidad, se recomienda no llenarlos hasta el borde, dejando un espacio para que el agua pueda congelarse y aumentar de volumen. Este método es tan sencillo como efectivo y puede ser un valioso aliado durante las estaciones frías.
Acero inoxidable y acero galvanizado: diferencias
El acero inoxidable y el acero galvanizado se utilizan ambos en la producción de cisternas para la recolección del agua, pero presentan diferencias sustanciales. El acero inoxidable es mucho más resistente que el galvanizado y tiene la ventaja de no estar sujeto a oxidaciones, al igual que el polipropileno.
En resumen, al tener que elegir tanques confiables para el agua, es recomendable optar por aquellos construidos en polipropileno o acero inoxidable, capaces de garantizar un mejor rendimiento y de mantener el agua pura e incontaminada.
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